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lunes, 12 de julio de 2010

Con los nuevos profesionales ingleses

La semana pasada hice una escapada a Inglaterra para ver a la familia y aproveché para asistir a la New Professionals’ Conference 2010 celebrado en la Universidad de Sheffield. Ya asistí el año pasado como ponente y quería aprovechar para reunirme con alguna de la gente que conocí entonces y de paso conocer las inquietudes que tienen las nuevas generaciones de bibliotecarios en las islas.

El nivel de las ponencias (no sé si tengo esta percepción porque esta vez sí que pude realmente atender y no estuve bloqueado por los nervios) me pareció bastante más alto que el del año pasado, buenas presentaciones y muy buenas cualidades para desenvolverse ante el público (estamos hablando de gente que daba una ponencia por primera vez ante casi 100 personas). En cuanto a la temática, si el año pasado hubo mucho de tecnologías y dospuntocerismo, este año versó más sobre la autoformación y el desarrollo de nuevas destrezas y sobre la importancia de las relaciones sociales para desarrollarse profesionalmente.

Mi preferida fue la ponencia de Eleni Zazani, una bibliotecaria griega que, tras trabajar en la biblioteca de al Universidad de Atenas decidió marcharse a Londres y comenzar de cero ante la impotencia que sentía en Grecia al no poder evolucionar como profesional ante un ambiente asfixiante. No obstante, la ganadora este año (la empresa de trabajo Sue Hill Recruitment, especializada en bibliotecas, patrocina el evento y regala 150 libras y una botella de champán a la presentación mejor valorada por el público), Bronagh McCrudden, hizo una presentación excelente mostrando una visión muy acertada acerca de cómo sacarle partido a trabajos no remunerados en bibliotecas.

En lo referente a reencuentros, fue muy interesante ver cómo han evolucionado algunos de los ponentes del año pasado tras presentar una comunicación por primera vez. Entre ellos, destacan Ned Potter que organizó un taller sobre cómo sacarle partido a un blog, Sarah Jison y Jo Alcock (encargada de promover el tuiteo del evento, permítanme la expresión). Tres profesionales que junto a Chris Rhodes (uno de los organizadores del evento) se han implicado de una manera asombrosa en el activismo profesional siendo miembros de comisiones, dando charlas a nuevos profesionales, etc. Entre algunos de los proyectos en los que están enfrascados (imposible conocerlos todos) destaca la creación de una red independiente de bibliotecarios, LISNPN, cuyo objetivo es ofrecer recursos y ser un medio de cohesión entre futuros profesionales y nuevos profesionales. Están interesados en hacerla internacional, así que si alguien está interesado en participar no tiene que hacer más que ponerse en contacto conmigo.

Las presentaciones la subirán a la página web del Career Development Group de CILIP a lo largo de los próximos días. A continuación os dejo algunos enlaces sobre el evento:

miércoles, 21 de abril de 2010

III Jornadas sobre Salidas Profesionales para Titulados en Documentación

cartel_III_jornadas

La semana que viene, los días 28 y 29 de abril, celebramos desde la Facultad de Comunicación y Documentación las III Jornadas sobre Salidas Profesionales para Titulados en Documentación. Se trata de la tercera edición de unas jornadas que ya el año pasado tuvieron una gran acogida. Este año contamos también con ponentes muy interesantes que nos permitirán conocer mejor los entresijos de esta profesión.

Miércoles 28 de abril:

10.00 – Presentación por parte del decano de la Facultad, Antonio Ruiz Rodríguez

10.30 - ¿BUSCAS EMPLEO? MUÉVETE Yolanda de la Iglesia (Instituto Cervantes)

12.00 – Mesa redonda: DOCUMENTALISTAS AVENTUREROS Lucía Latorre(Archivalia), Laura Bonald (Swets Information Services BV) y Björn Jürgens (Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía IDEA)

17.00 – I+DOC: GESTORES DE I+D+i CON FORMACIÓN EN ByD Álvaro Roldán (Instituto de Salud Carlos III)

18.00 – Mesa redonda: LOS PROFESIONALES TOMAN LA PALABRA Anabel Fernández (Biblioteca Pública Provincial “Infanta Elena”), Laura Cerezo (Biblioteca de Andalucía) y Julián Marquina (RecBib – Recursos Bibliotecarios)


Miércoles 29 de abril:

10.00 – PLATAFORMA IBEA – BIBLIOTECAS ESCOLARES Ana Pérez (Facultad de Comunicación y Documentación de Granada)

10.30 – Taller de búsqueda de empleo a cargo del Centro de Promoción y Empleo y Prácticas de la Universidad de Granada

¡Os esperamos!

lunes, 5 de abril de 2010

Conferencia para nuevos profesionales: Demuestra tu valía

Hace un par de semanas salió al fin el programa de la New Professionals’ Conference 2010 organizada por el Career Development Group de CILIP. Segunda edición de este interesante encuentro de nuevos profesionales en el que tuve la suerte de participar el pasado año (por cierto, están disponibles todas las comunicaciones y presentaciones) y que supone una gran oportunidad para que jóvenes profesionales puedan conocerse, intercambiar ideas y saber un poco más acerca del entorno profesional en el que se moverán a lo largo de su carrera. Además, supone toda una experiencia para los ponentes que deben ser primerizos. El evento está patrocinado por la empresa Sue Hill Recruitment y, al final de la jornada, se votará a la mejor comunicación que será publicada en la revista Impact  (la revista del Career Development Group) y cuyo autor recibirá 100 libras y una botella de Sue Hill Fizz.

Este año, el evento se celebrará en la Universidad de Sheffield y el tema al que deberán responder los ponentes será Proving your worth in challenging times [Demuestra tu valía en tiempos difíciles]. Especialmente interesante me parece la presencia de bibliotecarios especializados en el ámbito del Derecho, como lo son Bronagh McCrudden (autora de una tesis sobre el estudio del comportamiento informativo de los abogados) y Laura Woods, que trabaja en un bufete de abogados, un ámbito totalmente desconocido para mí.

Por cierto, Ned Potter, el campeón de la edición del año pasado, y Chris Rhodes, uno de los organizadores, también anuncian en su blog el evento.

miércoles, 28 de octubre de 2009

“Para eso estamos”

En el gimnasio al que voy, suele estar muchas veces por allí un entrenador personal con algún que otro cliente dando una sesión de entrenamiento. Yo siempre he tenido la sensación que eso de tener entrenadores personales es propio de opositores a bombero o policía y de gente de clase alta. Sin embargo, el otro día, charlando con una par de personas del gimnasio, me di cuenta que muchos de ellos habían tenido unas cuantas sesiones con él. Gente de todo tipo: clase media, alta, trabajadora… Algo que me sorprendió aún más cuando vi sus tarifas (no muy económicas, precisamente). Comentando con algunos de ellos cómo les había, ido todos estaban muy satisfechos y no parecía que ninguno se arrepentiera del dinero invertido.

El muchacho trabaja en varios gimnasios y va atendiendo clientes de uno u otro sitio, pero es tal la frecuencia con la que acude al mío que ya es un viejo conocido. Hace un par de días o así, estando el vestuario, entró para cambiarse y entrenar un rato. Un conocido mío está ahora recibiendo un par de sesiones con él y desde que empezó está irreconocible, no para ni un segundo levantando pesas de un lado para otro. Y no es que antes no fuera al gimnasio, pero apenas era capaz de hacer los ejercicios sin que empezara a notar molestias. Se lo comenté al entrenador y me contestó tan tranquilo: “Para eso estamos. Igual que los médicos están para unas cosas, nosotros estamos para otras”. Esto me dio que pensar, sobretodo estando en la época en la que estamos en la que todo el mundo está recortando gastos como loco para llegar bien a fin de mes. El entrenador por su parte, no ha notado mucho bajón con el tema de la crisis y sigue teniendo clientela de sobra.

Haciendo una analogía con nuestra profesión, es casi para echarse a reír. Hace unos meses completé un cuestionario sobre temas relacionados con la profesión y ahí estaban las ya típicas preguntitas: “¿Hay “crisis” dentro de nuestro campo?” y “¿Qué cree que hace falta para ser reconocidos por la sociedad?” Me pregunto si el entrenador personal se plantea si hay crisis dentro de su campo o qué le hace falta para ser reconocido por la sociedad. Lo dudo mucho, él trabaja y trabaja bien, y eso le sobra y le basta para hacerse valer. Cobra una pasta sí, pero los clientes ven un beneficio evidente a su trabajo. Ojalá no nos planteáramos nosotros tanto estas cuestiones y nos centráramos en ver para qué estamos, tal vez así, los demás también lo verían.

sábado, 25 de julio de 2009

Más vale tarde que nunca

Actualización 14/08/2009: Ya está disponible el texto completo de la comunicación aquí.

Con cierto retraso hago una pequeña crónica de la New Professionals Conference. Tuve la oportunidad de conocer a jóvenes profesionales del Reino Unido y escuchar nuevas ideas y otros puntos de vista. Como ya he mencionado otras veces, allí el sistema para ser bibliotecario es distinto, no existe un grado o una licenciatura, sino que se trata de un máster. Por lo que la mayor parte de los profesionales trabajan en una biblioteca antes de estudiar el máster, por lo que vienen de ámbitos muy distintos. Por otra parte, al contrario que en España, la gran mayoría trabajan en bibliotecas universitarias.

Por tanto, las ponencias eran estrictamente bibliotecarias, nada de documentalistas, pero de lo más variopintas. Entre las que más me llamaron la atención, me parecieron especialmente interesantes las siguientes:

  • Katie Hill habló de la Generación Consumista y cómo las bibliotecas deben insertarse en una sociedad donde reina el consumismo alzando las cosas positivas que éste aporta y aprovechándonos de ellas mediante estrategias de marketing, etc.
  • Ned Potter nos advirtió de la importancia de acabar con la imagen que tienen los bibliotecarios realzando los principales estereotipos que nos afectan negativamente.
  • Lydia Mayor habló sobre inclusión social, una de las tareas más importantes que debe realizar la biblioteca y enumeró las minorías más marginadas a las que hay que prestar atención. Realmente interesante.

Si queréis leer más sobre el tema aquí tenéis las crónicas de Lizzie Russell, Kathy Ennis, Jo Alcock (otra de las ponentes, ella habló sobre marketing personal), una de las asistentes (1, 2 y 3) y otra. Jo ha creado un evento en Slideshare donde los ponentes irán colgando sus presentaciones.

miércoles, 17 de junio de 2009

Hablando de futuros profesionales…

Interesante el informe [pdf] que ha publicado Julián Marquina a partir de los datos extraídos de RecBib sobre salidas profesionales. Muchas de las ideas que se desprenden son más de lo que se lleva repitiendo siempre y de lo que escuchamos tanto en las II Jornadas de Salidas Profesionales de Granada como en Fesabid, en la ponencia de los profesionales aragoneses. Las conclusiones hay que tratarlas con cuidado y no generalizar, pues se basan únicamente en los datos extraídos de RecBib.

Divide las salidas profesionales en tres posibles ámbitos: ofertas públicas, ofertas privadas, autoempleo. Aquí van algunos de los puntos a destacar que me han parecido especialmente interesantes:

  • El apartado de ventajas e inconvenientes de cada ámbito laboral, un buen indicador para decinarse por uno u otro
  • Los recién titulados prefieren lanzarse al mundo empresarial antes que seguir estudiando para opositar
  • Hay mayor oferta pública en Barcelona, seguida de Valencia, Gerona y Madrid
  • El 36% de la oferta pública pide a un diplomado, frente al 14% que pide la licenciatura
  • El perfil profesional más demandado es el de documentalista, seguido por becarios, que casi se pueden considerar ya un perfil profesional :P
  • El 50% de la oferta privada pide una diplomatura aunque escoge siempre al candidato con mayor formación. El 23% pide licenciados
  • La oferta privada está básicamente en Madrid (68%) seguida de Barcelona (23%)
  • El sueldo que ofrecen las empresas oscila entre los 9.000€ y los 18.000€ al año

En fin, trabajos como éstos son de agradecer, pues son un buen indicador para recién titulados y estudiantes a punto de acabar para saber cómo encaminar su futuro.

miércoles, 10 de junio de 2009

¡Bienvenido al mundo laboral chaval!

 

Prácticamente acabada la carrera me encuentro con esta reconfortante viñeta (¡¿?!). Bueno, habrá que haciéndose a la idea y al mal tiempo buena cara

jueves, 7 de mayo de 2009

En busca del don de la ubicuidad

Como diría el Rey, “me llena de orgullo y satisfacción” anunciaros que de ahora en adelante me podréis ver hacer pequeñas incursiones en EC3noticias & Bibliometría en la Web.

Acabo de publicar allí las ponencias de las jornadas (ya no escribo más sobre ellas, lo prometo) para todo aquel que quiera verlas.

viernes, 1 de mayo de 2009

“Si no tienes trabajo… te lo inventas”

Habiendo descansado ya un poquito de toda la semana y viendo que me va a ser muy difícil escaquearme esta vez, - ya que por dos sitios distintos se me insinúa, - haré una pequeña crónica de lo que fueron las II Jornadas sobre Salidas Profesionales para Titulados en Documentación. Pero antes de nada, agradecerles a los ponentes su dedicación, a los asistentes su entusiasmo y a la facultad su implicación.

Este año fue Adela D’Alòs de doc6, la encargada de abrir el acto con una ponencia titulada “Los profesionales del siglo XXI”, en la que destacaba la importancia de que el profesional de la información tenga una perspectiva global de la organización en la que trabaja, teniendo siempre presentes los objetivos de la organización y haciéndolos propios. El nuevo profesional debe hacerse valer no explicando lo que hace, sino lo que consigue. Además, hacía una diferenciación entre el perfil profesional y el perfil técnico, mencionando de manera más o menos implícita el Principio de Peter y la frustración que puede entrañar guiar tu carrera profesional hacia un perfil que no se adecúa con tus gustos o habilidades.

La mesa redonda “Abriendo caminos en la profesión” fue la más cercana a los alumnos y bastante inspiradora. Álvaro Cabezas nos brindó un genial decálogo para trabajar en tiempos de crisis indicando entre otros, algunos elementos a la hora de lanzarse al mundo laboral:

  • Reputación digital
  • Formación continua
  • Ambición sana
  • Estrategia a medio plazo
  • La especialización
  • Visión de conjunto
  • Hacer lo que a uno le guste

David Gómez nos obsequió con una completísima guía sobre los distintos caminos en los que enfocar la búsqueda de trabajo dependiendo del sector en el que nos queramos ubicar (administración, empresa privada, docencia e investigación y autoempleo). De hecho, fue tan completa que tuvo que abreviar, dejándose cosas en el tintero y haciendo que los organizadores nos planteáramos si habíamos hecho bien en darle sólo media hora o si nos habíamos quedado cortos.

Por su parte, Elisa Legerén puso un poco los pies en la tierra. Poniendo casos basados en su propia experiencia de ejemplo, habló sobre la necesidad de sacrificarse en aras de encontrar un buen puesto de trabajo. De la necesidad de arriesgar y no tener miedo a salir allí donde se le llamara a uno, sin esperar a que le llamen a uno.

Los tres junto con Adela, destacaron la importancia de las redes de contactos. Los puestos de trabajo que se ofertan suelen ser únicamente la punta del iceberg, además, como destacó Álvaro, el 70% de los contratos vienen a través de contactos.

Por la tarde fue el turno de María Cotera, que con su entusiasmo y su entrega, animó a los asistentes a marcharse al extranjero y les contagió su energía destacando la importancia del activismo profesional de cara al desarrollo profesional.

En la segunda mesa redonda participaron Olga Cuadrado, José Navarrete y Rafael Cid y se titulaba “Nuevos perfiles en la administración”. José Navarrete fue el encargado de abrir la veda señalando los cambios paradigmáticos que se están produciendo en la profesión y la discordancia que existe entre los temarios que se exigen en las oposiciones y el trabajo final que se desempeña. Olga Cuadrado encandiló a más de uno mostrando el magnífico trabajo que están desarrollando ella y una compañera en la biblioteca de la Fundación Tres Culturas (por cierto, tienen blog). Finalmente, Rafael Cid nos puso a la última en lo que está trabajando la asociación de cara a conocer el pleno reconocimiento de la profesión por parte de la Administración Pública. Fue una de las mesas más moviditas con un intenso debate sobre el asociacionismo y la importancia de tener una sola voz de cara al avance de la profesión.

Finalmente, el miércoles por la tarde puso fin a las Jornadas Javier Leiva con una conferencia sobre Autoempleo y Nuevas Tecnologías. En ella nos explicó detalladamente los pasos que hay que dar para hacerse autónomo y para montar una empresa. Nos contó su experiencia personal y nos dio una lista y ventajas e inconvenientes. Además, enseñó cómo utilizar la tecnología para conseguir nuestros objetivos diferenciando entre dos tipos: herramientas para difundir y herramientas para producir.

Uff, qué largo me ha quedado esto… Por cierto, las fotos aquí. :-)

martes, 21 de abril de 2009

II Jornadas de Salidas Profesionales para titulados en Documentación

cartelIIJornadas
En la Facultad de Comunicación y Documentación hemos organizado los próximos 28 y 29 de abril las II Jornadas sobre Salidas Profesionales para Titulados en Documentación. Este año el objetivo es combinar entre los ponentes a antiguos alumnos de la Facultad y gente de fuera de Granada con el fin de dar una perspectiva lo más amplia posible del mundo laboral. Además se ha buscado que los profesionales que asistan complementen a los de la edición anterior.
El programa es el siguiente:
Martes 28 de abril:
10.00 – Presentación por parte del decano de la Facultad, Antonio Ruiz Rodríguez
10.30 - EL PROFESIONAL DEL SIGLO XXI Adela D’Alòs (doc6)
11.30 – Mesa redonda: ABRIENDO CAMINOS EN LA PROFESIÓN Álvaro Cabezas (ec3), David Gómez (Observatorio de la Infancia en Andalucía) y Elisa Legerén (2º Premio Nacional de Fin de Carrera de Educación Universitaria)
17.00 – HAZTE BIBLIOTECARIO Y VE EL MUNDO María Cotera (University College London)
18.00 – Mesa redonda: NUEVOS PERFILES EN LA ADMINISTRACIÓN José Navarrete (Universidad de Jaén), Olga Cuadrado (Fundación Tres Culturas) y Rafael Cid (AAPID)
Miércoles 29 de abril:
17.00 – AUTOEMPLEO Y NUEVAS TECNOLOGÍAS Javier Leiva Aguilera (Catorze)
18.00 – Taller de búsqueda de empleo a cargo del Centro de Promoción y Empleo y Prácticas de la Universidad de Granada
¡Les esperamos!

miércoles, 29 de octubre de 2008

Aún nos estamos reinventando

Hace unas semanas escribí un post titulado "10 razones para ser bibliotecario", donde traducía, o más bien parafraseaba, este otro post de 2006 que escribió una bibliotecaria estadounidense. Como consecuencia de ello, Verónica Juárez Campos, una profesional mexicana, aprovechaba para reflexionar sobre estas razones desde su punto de vista, haciendo algunas apreciaciones bastante interesantes. Unos días después, Loida García-Febo, bibliotecaria de la Queens Library, Nueva York, me escribió mostrándome su interés por el post y mandándome una serie de preguntas para que reflexionara sobre aspectos generales de la profesión, para luego hablar sobre las similitudes entre profesionales estadounidenses y españoles.

Leyendo los tres posts, uno se da cuenta de que estas similitudes no sólo se dan entre España y Estados Unidos, sino también con México. Las diferencias son mínimas y la concepción que los bibliotecarios tienen de sí mismos y de su profesión es prácticamente idéntica. Los inconvenientes y las ventajas son muy parecidos y estamos más o menos, en el mismo punto. Es más, vamos en la misma línea de cara a la superación de los problemas que afronta la profesión. Es importante señalarlo porque muchas veces no somos conscientes de ello y creemos que esa "crisis de identidad" que vive la profesión es un problema local, recriminándonos en algún caso la forma de actuar y entrando en cuestiones puntuales que no son realmente trascendentes. Cada cierto tiempo aparecen en Iwetel discusiones ya clásicas sobre la importancia del título universitario, el ocaso de los estudios de ByD o la necesidad de asociaciones fuertes y colegios profesionales. Evidentemente, habrá cuestiones que sean locales y que puedan solventarse con un poco de consenso entre los profesionales, pero otras son parte de un problema más grande (¿realmente es un problema?) que es la juventud de los estudios y de la ciencia como tal, y la revolución que ha supuesto Internet. Revolución que aún no ha sido digerida.

Lo que pretendía cuando publiqué ese primer post era cambiar un poco el tono siempre pesimista y negativo que muchas veces se transmite cuando se tratan todas estas cuestiones. Ser bibliotecario tampoco es tan malo.

Y es que a veces es mejor ver el vaso medio lleno y no medio vacío.

lunes, 13 de octubre de 2008

10 razones para ser bibliotecario

En plena crisis existencial, acabando la carrera y con la cabeza echa un lío, he descubierto un post muy inspirador que data del 2006 en el que Martha J. Spear expone en su blog diez razones para ser bibliotecario. Lo mejor de todo es de dónde surge la idea de escribir estas razones. Martha, que al parecer trabaja mucho con jóvenes, está charlando con una de sus estudiantes más avezadas y le pregunta qué se plantea estudiar en el futuro. Ésta le responde que se está planteando hacer un máster de Museología. Martha le indica que eso es muy parecido al MLIS (Master on Library and Information Science). "¡Oh, qué va! Nunca estudiaría eso", le responde la estudiante.

¿Por qué tiene tan mala prensa nuestra profesión? Se pregunta Martha, con tantas buenas razones como hay para estudiarla...

Aquí os las dejo a ver qué otras razones se os ocurren.

1. Cambiante y renovadora

Se trata de una profesión que ofrece retos constantes, tanto por la rápida evolución de la misma (sobretodo ahora, cuando los cambios tecnológicos son cada vez mayores), como por la gran variedad de sectores en los que se puede trabajar: bibliotecas de hospital, de prisiones, escolares, públicas, universitarias...

2. Romántica

Está en un contacto constante con el público, permite relacionarse con la gente y siempre en un ámbito tan cándido como es rodeado de libros.

3. Habilidades útiles

Se aprenden cosas útiles. Se adquieren habilidades que nos permiten desarrollarnos no solamente en el ámbito laboral sino también en nuestra vida cotidiana. Aprendemos a gestionar, a aprovechar los recursos disponibles, a ser ordenados y metódicos, a organizar....

4. Congresos increíbles

Los bibliotecarios se lo montan realmente bien, reconozcámoslo. No sé, aquí en España siempre que alguien habla de colegiarse o asociarse aparecen voces muy críticas. Vamos a ver, un poquito de por favor, ¿han ido alguna vez a algún macrocongreso de bibliotecarios? ¿Se han paseado por la página de la IFLA a ver donde han sido, son y serán los próximos congresos? Yo sí, y la verdad es que nada más que por hacer turismo ya vale la pena. Ya fui una vez y no tendría ningún problema en repetir. Según dice Martha, los americanos también se lo montan de lujo.

5. Vacaciones

No sé cómo funciona aquí la cosa, pero al parecer los bibliotecarios estadounidenses no sufren de estrés por el tema de las vacaciones.

6. Un trabajo de futuro

Ningún niño sueña de mayor con ser bibliotecario. Pero el hecho de que se trate de una profesión tan transversal y con un perfil tan poco definido, hace que los bibliotecarios se conviertan en profesionales muy versátiles, capaces de realizar múltiples tareas de diferente naturaleza.

7. Paga el alquiler

Nadie se mete a bibliotecario para hacerse rico, pero tampoco se malvive. De todas formas, el dinero no es lo más importante.

8. Buenas condiciones laborales

Esta razón es más para los jóvenes que aún guardamos en nuestra cabeza recuerdos de otros trabajos sin cualificación en los que uno muchas veces no tiene la suerte de trabajar sentado.

9. Compañeros de trabajo enrollados

Por el perfil, se trata de personas con inquietudes intelectuales, con cierta cultura y que intentan innovar constantemente, por lo que acabas conociendo a gente muy interesante.

10. Un gran objetivo

Tal vez no vayamos a salvar al mundo, pero el hecho de que nuestra máxima sea una cultura libre para todos, ya se convierte en un gran reto. Hay bibliotecas en todo el mundo, en los sitios más remotos y en las universidades más prestigiosas, nuestra labor es importante a todos los niveles. Lo siento Google, pero el mundo aún necesita bibliotecarios.

lunes, 25 de agosto de 2008

Un trabajo que signifique realmente algo para mí

Entre las pocas conferencias a las que pude asistir en el congreso de la IFLA, estuvo el New Professionals Discussion Group. Allí, distintos presidentes de asociaciones bibliotecarias, hablaban sobre la importancia de la implicación de los jóvenes profesionales a las asociaciones, de la necesidad de un relevo generacional y de las iniciativas que llevan a cabo en sus respectivos países para llamar la atención de este colectivo. Ahondaron en las motivaciones que llevan a un joven a asociarse, alguno incluso se atrevió a poner en cuestión si las asociaciones eran el medio adecuado para los jóvenes y si las redes sociales no estaban ya sustituyendo a éstas en su papel como intermediarias para que los profesionales puedan conocerse.

No obstante, lo más interesante, sin duda alguna, fueron las intervenciones que se produjeron al final. En particular las de Bob McKee y un joven estudiante de la Universidad de Ontario. Éste último señaló un aspecto que hasta entonces todos los conferenciantes parecían haber olvidado y que más tarde Bob McKee resaltó. Se habló mucho sobre la utilidad de las asociaciones para encontrar un buen trabajo, Keith Fiels, con el que ya tuve la oportunidad de hablar en Granada, volvió a incidir en el rol de la asociación para el desarrollo profesional de sus socios, pero este estudiante enfatizó el carácter humano y personal de esta profesión. "Si hubiéramos estudiado una carrera para hacer dinero no habríamos elegido ésta", afirmó, más o menos con estas palabras.

Destacó la importancia de sentirse realizado a nivel personal, no de tener un trabajo en el que se cobre mucho dinero o que presente muy buenas condiciones laborales, sino un trabajo que nos guste y que nos presente un reto constante, que nos motive. Afirmaba haber asistido al congreso buscando respuestas, viendo si eso era posible y si se lo podían ofrecer las asociaciones.

Tal vez a veces nos obsesionamos mucho con el dinero, con las condiciones laborales y nos dejamos de lado lo más importante, que es tener un trabajo que nos guste...

lunes, 31 de marzo de 2008

La que se nos viene encima...

En la biblioblogosfera angloamericana la cosa está caliente. Se masca tensión en el ambiente sobre un tema que ciertamente nos afecta y sobre un problema al que nos tendremos que enfrentar más pronto que tarde si no lo estamos haciendo ya: la licenciatura en ByD. ¿Se le debe exigir a un profesional? ¿Debe ser un extra? ¿Debe de requerirse pero sólo para los puestos de mayor envergadura? Una situación que aún no se da en todo su apogeo en España pero que sin duda alguna está emergente. La razón por la que no ha ocurrido es porque es ahora cuando se está dando el cambio generacional entre los profesionales que no son licenciados y los recién licenciados que se incorporan al mercado laboral.

En Estados Unidos la cosa va a más, pues existe lo que se denomina comúnmente el MLS (Master on Library Science), un título que otorgan los colegios bibliotecarios homologados por la ALA con el fin de preservar la calidad en la formación que reciben los profesionales. La polémica llega cuando este título se convierte en una barrera que crea estamentos sociales dentro de los propios trabajadores: la plebe (los que no tienen el MLS y no tienen posibilidades de alcanzar los grandes puestos) y la nobleza (los bibliotecarios con MLS que suelen ser los que mandan). De hecho hay hasta una especie de burguesía, profesionales con el MLS que simpatizan con la plebe y son éstos los que, en mi opinión, están creando la polémica.

Aquí en España los recién titulados y los que pronto lo seremos solemos decir: 'Esto es una profesión, es un gremio, hay que exigir la titulación, evitar el intrusismo laboral, fomentar la formación de buenos profesionales...' Mientras que los bibliotecarios, los profesionales, los que trabajan responden: 'sí claro, lo que tu digas, llevo trabajando aquí 10 años, tu no tienes ni puñetera idea y con cinco años en la facultad ya te crees que puedes venir exigiendo, en una profesión eminentemente práctica uno no puede venir con sus manuales recién aprendidos y creerse el rey del mambo, a callar, y sobretodo, a aprender a trabajar...'

Para ser sincero, yo no me sitúo en ninguna de estas posiciones, digamos que aún no estoy en el mapa y me abstengo de opinar hasta que tenga algo que aportar. Pero viendo la que se nos viene encima lo que está claro es que el tema no es fácil. Nos enfrentamos por una lado al buen hacer de una asociación que quiere primar el esfuerzo y la calidad de unos profesionales que han estado durante una serie de años formándose para poder desempeñar una profesión y por otro a un colectivo muy importante completamente heterogéneo, en el que hay gente muy valiosa y muy capaz de ocupar puestos importantes y de gente que cayó en esta profesión porque Dios lo quiso así.

Por ello, seguir la polémica suscitada en blogs como el de Meredith Farkas o los dos posts de Liminal Librarian sirve para, de algún modo, viajar al futuro y ver lo que va a ocurrir. Y para poner la guinda, siempre está, cómo no, la deslenguada Annoyed Librarian, una especie de Robin Hood, noble de nacimiento que lucha para ayudar a la plebe. Porque claro, en Estados Unidos lo que se ha hecho es establecer un auténtico gremio profesional que fortalezca la profesión como tal, lo que ocurre es que un sector de ese gremio está cuestionando las bases en las que se sustenta. Annoyed Librarian llega a decir que se podría medir el coeficiente intelectual de los bibliotecarios preguntándoles cómo les pareció el Master: si les pareció difícil, son unos inútiles. Meredith Farkas, mucho más diplomática y señora, considera que hay ciertas posiciones que sólo deben ocupar aquellos que tengan el MLS, pero que hacer una división entre los que tienen el título y los que no lo tienen es un craso error.

En fin, El post que originó todo esto ya lleva 81 comentarios y sigue...

viernes, 15 de febrero de 2008

Becas

Martes 12 de febrero. 11.30 de la mañana aproximadamente

Piiii, piiiii, piiiiii.

- ¿Dígame?

- Hola, llamaba para informarme acerca de la beca xxxx de prácticas en empresa.

- Disculpe pero es que la persona que se encarga de eso ahora mismo está ocupada. ¿Le importaría llamar más tarde?

- Muy bien,muchas gracias.

1 hora después más o menos

Piiii, piiiii.

- ¿Dígame?

- Hola, llamaba para informarme acerca de la beca xxxx de prácticas en empresa.

- Lo siento pero aquí no llevamos esa beca. LLame al número 9XX XX XX XX y le atenderán ahí.

-Ok, muchas gracias.

Piiii, piiii.

- ¿Dígame?

- Hola llamaba para informarme acerca de la beca xxxx de prácticas en empresa.

- Llame dentro de un rato, es que la persona que lleva esa beca no se puede poner ahora mismo.

- Muy bien, muchas gracias.

 

Jueves 14 de febrero. 12.45 de la mañana aproximadamente

Piiiii, piiiii, piiiii.

- ¿Dígame?

- Hola, llamaba para informarme acerca de la beca xxxx de prácticas en empresa.

- Lo siento, pero nosotros no llevamos esa beca. Mire, llame a este teléfono: 9XX XX XX XX.

- Muy bien, muchas gracias.

Pi pi, pi pi, pi pi, pi pi.

 

Si es que manda narices. Luego dicen que si los alumnos no nos enteramos de las becas y que hay muchas que se quedan sin cubrir. ¡No me extraña! Dentro de un mes se acaba el plazo para ésta. A ver si para entonces consigo hablar con el petardo que lleva esa beca...

jueves, 14 de febrero de 2008

Cambiando el blog y buscando documentalistas

Bueno, ya se acaba el periodo de exámenes y poco a poco vamos volviendo a la normalidad. A lo largo de la semana he ido modificando aquí y allí cosas del blog, si sueles visitarlo directamente lo mismo te has dado cuenta, si me lees a través de lector, date una vuelta y me cuentas qué te parece. Entre otras cosas he cambiado la foto, ya que con esto de revelar mi identidad, había que cambiar también la imagen y actualizarla un poco (aunque sea tímidamente). He añadido un sistema de valoración para los posts como sistema de retroalimentación y por último he actualizado el blogroll. Ya que a pesar de todo, Marcos tiene razón. No obstante, he considerado interesante la opción de añadir mis RSS compartidos.

Ahora bien, volviendo a lo que nos interesa, hoy me gustaría comentar el informe elaborado por María José Sola de Documentación sobre el empleo privado. Evidentemente se basa en 188 ofertas de trabajo, por lo cuál tal vez resulte arriesgado generalizar, pero sí que da una idea de cómo está el panorama laboral. Ya que no nos podremos dedicar a lo que muchos quisiéramos, aquí destaco algunas de las conclusiones más interesante:

  • Como era evidente, Madrid y Barcelona siguen siendo los núcleos de trabajo.
  • Aunque siguen siendo esencialmente documentalistas lo que se solicita, cada vez más se van definiendo más otros perfiles profesionales (gestor de contenidos, técnico en SEO, redactor).
  • Sin embargo, curiosamente, lo que más se solicitan son diplomados. En segundo lugar gente con otras titulaciones universitarias y en tercer lugar, poco más del 14% de las ofertas solicitan a titulados en Documentación.

En fin, datos prometedores y desalentadores a la vez. Todo está en ver el vaso medio lleno o medio vacío.

jueves, 6 de diciembre de 2007

De colegios y de quejas

De nuevo el debate eterno vuelve a invadir las listas de IWETEL, hay momentos en los que parece que hay una mano negra detrás que mueve los hilos para que los profesionales de la Documentación se dediquen a protestar y a discutir entre sí en vez de trabajar y demostrar lo mucho que valen o que dicen que valemos (me incluyo por futurible). Ahora arranca con fuerza ante la ingenua pregunta (y permitidme el sarcasmo): ¿Por qué no hacemos un colegio de Documentación?

El caso es que la relación existente entre el mal llamado ocaso de los estudios y el desprecio que reciben los profesionales en el mundo laboral es evidente y muy palpable. Es más, el uno es consecuencia del otro y viceversa. Hemos de tener en cuenta de que no sólo se trata de una titulación joven, sino también de una profesión eternamente cambiante. Ya fuera de la adecuación o no adecuación de los planes de estudios y sin entrar en temas que no me corresponden, lo que realmente falta es una actitud innovadora y verdaderamente pragmática. Una actitud que nos falta no ya sólo a los profesionales sino también a los estudiantes (y aquí me incluyo), somos conformistas y no nos gusta movernos, pero lo que es quejarnos...

Cuando alguien ve desde fuera a los profesionales de ByD, -alguien que sea cercano a su situación, - no ve más que a un grupo de personas ( muy capaces, por supuesto) que en vez de trabajar se dedican a quejarse y a llorar por lo terrible de su situación. Una vez oí decir que ésta era una profesión mediocre para gente mediocre (sin ánimo de ofender) y en parte, mal que nos pese, es así. No se puede exigir cuando no se demuestra nada a cambio, no somos capaces de traducir nuestro esfuerzo y trabajo en beneficios tangibles para el usuario, en dinero para la empresa, en números, al fin y al cabo. Es evidente que un documentalista o un bibliotecario resulta muy rentable para cualquier empresa, pero no falta con ser bueno, sino que además hay que parecerlo.

De hecho, cuando aparece un profesional de éstos, se convierte en un hito, el ejemplo más claro es la archiconocida Biblioteca de Muskiz.

En fin, disculpas de antemano, pero es que llegar a casa a estas horas y ver que en el correo lo único que tienes son veinte mensajes de IWETEL de gente quejándose por lo mismo de siempre cansa un poco...

domingo, 18 de noviembre de 2007

¿Por qué asociarse?

Desde al lado, me preguntan qué ventajas tiene asociarse, para qué sirve. Las asociaciones y los colegios profesionales, sean de la profesión que sean, nacen siempre con el objetivo de servir de sustento a los profesionales y de crear un lugar de unión a partir del cual poder establecer la profesión dentro de un marco medianamente sólido. Nacen como una prolongación de los antiguos gremios de trabajadores y tratan de controlar que la situación de sus miembros sea más o menos respetable.

No obstante, esta es la teoría, y aún así, se trata de una visión de la realidad muy particular. Asociarse por estos motivos es más una cuestión de principios, que una cuestión práctica. Ahora bien, ¿por qué debe un estudiante asociarse? Pues eso dependerá del estudiante, básicamente. Las asociaciones ofertan muchos, muchísimos cursos de formación, de los que pueden aprovecharse. Hay que advertir que la mayoría se dirigen a profesionales y no a estudiantes, pero qué más da. Mejor que mejor. Además, formar parte de una asociación y acudir a los congresos y conferencias que organicen te permite entrar en contacto con un mundo que poco tiene que ver con los pasillos de la facultad: el mundo profesional.

Si eres un profesional, entonces la cosa cambia. A un profesional, por razones puramente egoístas, más que morales, le conviene encarecidamente formar parte de una asociacion o un colegio de profesionales. Pues, nos guste o no, son la voz de la profesión y los que más medios tienen para hacerse oír y para actuar a favor de la profesión. No hay más que ver el Colegi de Cataluña, uno de los colegios de PDI más grandes, si no el más grande, que hay en España y que tiene mucho que decir siempre que la Administración quiere tocar algo que tenga que ver con nuestra profesión.

Pero no todo son rosas. Al menos en Andalucía. Ya hablé en su momento de ese extraño asociacionismo incoherente que hay aquí y del que, - algún día, - lograremos deshacernos.

viernes, 12 de octubre de 2007

Formación y profesión, la eterna polémica

Plantea Belen Ávila, responsable de la biblioteca del TSJA, algo que todos piensan y pocos dicen y que podría resumirse en: ¿No hay demasiadas lagunas en la formación de los alumnos de ByD, sobretodo respecto a cuestiones de Informática?

La respuesta, indudablemente, es sí. Como estudiante que soy y, precisamente por ello, conociendo la opinión de mis compañeros, puedo afirmar que, en general, echamos en falta muchas cosas y sobran otras muchas. En general faltan conocimientos informáticos, un estudiante de ByD, ahora mismo, no sale de la carrera conociendo técnicas como el XML ni tan siquiera el HTML, conocimientos que le abrirán muchas puertas en el futuro. Un profesional de la información, tal y como se concibe en las Universidades, no les plantean ninguna competencia a los informáticos, periodistas, etc. dentro de la Web. Evidentemente, siempre hay excepciones. Yo sé lo que es la Web 2.0, intuyo más o menos de qué va todo este rollo de la Web semántica, conozco algo, - más bien poco, - el xml, pero nada de esto lo he aprendido en las aulas. El mundo profesional está tan lejos de la realidad de las aulas, que muchos alumnos ni lo intuyen.

Aún así no hay que ser injustos con las Universidades ni con los planes de estudios. En mi opinión, el comentario que hace David en el post de Belén Ávila es muy acertado. Habla de perfiles de profesionales y tal, y de la dificultad de darles a los estudiantes una formación que se ajuste a todos estos perfiles. Y es que ahí está el quid de la cuestión ¿Deben realmente los estudios de ByD ajustarse al mercado?

Desde mi más humilde opinión, las Universidades que abordan este problema pueden o deberían optar por una de las siguientes vías:
  1. Dedicarse a formar a los alumnos en una disciplina. Olvidándose del posible mercado de trabajo que haya, lo cuál no es una mala opción, puesto que la Universidad no es, en principio, un centro de formación profesional.

  1. Desaparecer y dar lugar a diferentes carreras o formaciones. Al igual que no existe una sola ingeniería, no puede existir una formación en ByD que englobe a archiveros, bibliotecarios, documentalistas, etc. puesto que, al igual que los ingenieros, todos parten de ramas comunes, se encargan de tareas muy distintas.
Está claro que nada de esto ocurrirá nunca. Básicamente porque la Universidad, por su propia disciplina interna, está centrada en otro perfil de profesional muy distinto de todos los anteriores: el investigador. Y, por tanto, ese es su único interés.

martes, 12 de junio de 2007

Biblioteconomía, Documentación, Archivística y... ¿Informática?

Antes un bibliotecario trabaja en un recinto cerrado con muchos libros. Allí se dedicaba a catalogar y tal, algunos creían que se dedicaba a leerse todos los libros de la biblioteca. De vez en cuando iba la gente a realizar consultas buscando información, buscando libros. Se trataba de un sistema cerrado y de retroalimentación donde el bibliotecario hacía tareas de metabuscador y recuperaba la información pertinente. Se obtenían pocos resultados (nada que ver con las miles de páginas de Google), pero solían ser bastante precisos.
Luego llegaron los ordenadores y la gente empezó a dejar de ir. Al parecer si te comprabas unos discos redondos llamados cedés en los que ponía Encarta, tenías prácticamente toda la información que quisieras. Fue entonces cuando se empezó a joder la marrana. Luego llegó Internet y las bibliotecas (que viene del griego biblion=libro y theke=armario) se empezaron a quedar vacías. Al parecer a este tal Internet lo empezaron a llamar la gran biblioteca del mundo o algo por el estilo.

Por su parte el archivero, un tipo de calidad, con sus gafillas, su cara de ratilla y su piel blanca de no haberle dado un rayo de sol en la vida, estaba ahí liado en su archivo, haciendo sus cosas, leyendo pergaminos dale que te pego, clasificando cáscaras de huevo y tal, una cosa realmente chunga, creedme. Leyendo libros enteros escritos en letra carolingia o semi gótica y viendo que antes de acabar uno ya le habían traído ocho más para que los clasificara en expedientes, series documentales... un follón. El caso es que el pobre estaba ya super agobiado y, de repente, llegaron los ordenadores.

El primero en enterarse de toda esta historia fue el documentalista. El último en unirse a la pandilla. El más pardillo. Pero a este último no le hace caso ni Dios, no tiene un cuerpo a la administración pública propio, los planes de estudio no tienen nada que ver con lo que se requiere y a día de hoy, todavía no tiene un perfil profesional claro.

Dice José Ángel Renedo que hace falta plantearse la inclusión de más conocimientos informáticos entre los documentalistas. Pues claro que hace, es más, es muy necesario. Además, tal vez esto resolvería no sólo el problema del acceso al mercado laboral, sino aquel al que se refería Álvaro Cabezas con el descenso de estudiantes en todas las facultades de Biblioteconomía. Cambiar el nombre de la licenciatura es algo evidentemente necesario, pero también cambiar los contenidos. Añade José Ángel que los periodistas también se lo están planteando con eso del periodismo ciudadano y tal. Pues hay que renovarse.

Renovarse o morir.