domingo, 23 de noviembre de 2008

Usabilidad, metadatos y electricidad: reflexiones sobre el IV Foro de AAPID

De vuelta del IV Foro de la AAD [pdf] (a partir de ahora AAPID tras el cambio de nombre y la presentación del nuevo logo) y tras dejar que se asienten un poco en la cabeza todas las nuevas ideas que allí se expresaron, aprovecho para reflexionar sobre aquellas cuestiones que más me llamaron la atención.

En primer lugar, las mesas de debate fueron, a mi juicio, de lo más llamativo. Igualmente interesante provocador fue José Ángel Martínez Usero así como ilustrativa fue la ponencia de Eva Méndez (una de las conferencias que más me llamaban la atención). Sin embargo, personalmente me gustaron más, no ya por los ponentes, sino por el formato: intervenciones más o menos breves y un espacio para el diálogo y el debate que le dan algo de sal al asunto. Además, rápidamente se vislumbró un sector de la Administración pública y otro sector crítico con la misma que estuvieron en continuo diálogo y que sirvió aún más para aportar distintas perspectivas acerca de la administración electrónica.

En la primera mesa de debate se habló sobre usabilidad y accesibilidad web. En ella participaron Yusef Hassan Montero, Sergio Ortega y Chesco Martín, que, con fantásticas presentaciones (cada uno a su estilo), destacaron los puntos claves para tener una web usable y accesible, pusieron ejemplos de malas prácticas, señalaron los problemas que entraña e indicaron que para tener una web accesible y usable no basta con cumplir las normas y estándares que hay, sino que también hace falta seguir cierta coherencia y una metodología concienzuda pensando en todo momento en los tipos de usuarios a los que va dirigida la web.

En la mesa de debate de por la tarde, me llamó especialmente la atención la intervención de Joaquín Rodríguez Mateos, del Archivo General de Andalucía, quien hizo una interesante reflexión sobre las consecuencias que tenía el cambio que suponía la administración electrónica en la mentalidad del archivero. Resaltó el problema al que se enfrentaba el archivero que pasaba a custodiar una documentación que no tenía físicamente. Mostró su preocupación puesto que, por falta de previsión, ya ha habido mucha información administrativa que se ha perdido al quedar obsoleto el soporte físico en el se encontraba (las distintas tipologías de disquetes ya desaparecidas) o carecer de alguna máquina capaz de reproducirlos.

Esto me hizo recordar el libro The Big Switch de Nicholas Carr, del que ya hablamos aquí en su momento a partir de su polémico artículo Is Google making us stupid?. En él, Carr hace una interesante analogía entre la información y la electricidad, remontándose a la época de Thomas A. Edison, relata con detalle el cambio de mentalidad que supuso para las empresas pasar de tener sus propias centrales eléctricas a confiarles a empresas externas, el suministro de electricidad, algo vital para su funcionamiento. Según el autor, en la actualidad nos encontramos ante una situación parecida siendo esta vez la información y no la electricidad, el bien preciado. De hecho, desde hace varios años existen ya los denominados data centers y se habla de la computación en nube.

Se trata, al igual que sucedió en el S. XIX, de un cambio de mentalidad y de formas de trabajo, pero no hemos de perder la perspectiva y, aunque hemos de reflexionar y plantearnos los pros y contras que entraña el cambio (tal y como hizo Joaquín Rodríguez), hemos de tener en cuenta que al fin y al cabo la función del archivero es la misma, aunque cambie la metodología. Tal vez no custodie documentos físicos, pero sí que seguirá siendo el encargado de custodiar la información.

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